jueves, 15 de marzo de 2012

Púrpura Agonía

Tuve un sueño en el que tú eres mi madre y yo tu hija, era extraño pero los papeles se invertían. Y a veces yo te protegía, y otras eras mi abrigo. Unida a tu placenta y tu a la mía, me alimentabas como a una criatura y yo flotaba y flotaba en ese lago rojo y cálido donde estuve segura por mucho tiempo pero no se alumbró nuestro idilio, me estanque, y tu  me aprisionaste.


Sólo la amargura de tu ser en mi vientre se posaba y me alimenté de odio y maldecía el instante en el cual nuestros sentimientos se habían unido para crear esa mórula siniestra que me ha llenado de amargura y desolación.



Pero un día no soporté más, presioné la burbuja de mi sobre-vivencia, apreté fuerte y corte con todas mis ansias el cordón que nos unía. Desde ese momento la sangre comenzó a salir de mi ombligo y a la vez del tuyo.




El nuestro era un cordel demasiado grueso y empezó a matarnos al mismo tiempo a las dos juntas.

Desnudas y destruidas, en el suelo nos miramos y con nuestras manos sangrantes nos acariciamos con cierto conformismo de los hechos. He sangrado mucho desde la despedida, he llorado por las noches buscando a mi madre, he tratado de nutrirme como ella me alimentaba pero las cosas ya no son las mismas.





Si a su lado tan solo el abrazo, tan solo una caricia, tan solo un beso me acerque a ella... de alguna manera.

Mi adoradísima madre, mi pasión es enfermiza no soportaría saber que tienes otra hija, no soportaría saber que alimentas otro cuerpo con tu dulzura.

Jamás podré imaginarme sin ti mi creadora, mi amante eterna.




Texto: Sofía Puetate
Arte: Daniel Pico:
- "Reina del Cielo" 37x29cm
-"Generación" 37x29cm 
-"s/t"  37x29cm 
 -"Disgregación" 37x29cm
-"Gestación" 37x29 cm 


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